De nuevo a solas con ella. Oigo tu voz, intento pedirte ayuda pero eres incapaz de escucharme, y de nuevo cara a cara con ella.
Cada día me resulta más difícil correr con los pies atados.
De nuevo a solas con ella. Oigo tu voz, intento pedirte ayuda pero eres incapaz de escucharme, y de nuevo cara a cara con ella.
Cada día me resulta más difícil correr con los pies atados.
Marzo 1, 2008 at 1:46 am
mal rolito princesita de seda