Espejos venecianos
De nuevo me encuentro en uno de esos momentos, de nuevo vuelvo a experimentar esa sensación, de nuevo vuelvo a caer en el propio tormento de mi cruel pensamiento reflejo de una realidad (horrible). Y es que de nuevo esa soledad me invade, nuevos y peligrosos pensamientos rondan en mi cabeza, esa maldita sensación de pasotismo, de indiferencia hacia mi propio ser. Daría todo por poder ser cualquier otra persona, cualquiera, por poder ser alguien, por tener interesantes planes, por tener simplemente alguien que me echase en falta al marchar. Esta bien, puede que si desaparezco alguien me extrañase pero ¿Por cuánto tiempo? ¿Meses, años, semanas? ¿O simplemente minutos? Al fin y al cabo tiempo que pasa. “En un segundo podría acabar con todo y tal vez asi seria todo mas fácil.” Pensamiento que me acecha y que me aterra realmente y lágrimas, lágrimas, y más lágrimas. Lagrimas frías, silenciosas o tal vez invisibles recorren mis mejillas, mis sentimientos, lágrimas que acaban desapareciendo, congelándose junto a mis sentimientos y creando así un fuerte escudo en mi alma. Miro dentro de mi cabeza y tan solo encuentro basura, me miro al espejo y tan solo veo decepción, miro en mi interior y tan solo encuentro vacío. En estos momentos, en soledad, en “mi” fría casa pienso que podría hacer cualquier cosa, podría hacerlo, venga Lorena ¡Hazlo! Luego me arrepiento y lloro, entonces pienso que podría emborracharme, si, tu sola, emborráchate y duerme, pero ¿Cómo soportar la maldita resaca? Entonces decido escribir, escribir y escribir, para así aclarar mis ideas, mi desestructurado pensamiento, y buscar un poquito de luz en esta familiar oscuridad en la que me encuentro envuelta. Me levanto, me miro, no veo nada como aquellas criaturas sin almas, propias de una novelas de Bram Stoker; y me duele, me duele tanto, me duelen los ojos de no llorar, me duele el estomago de tanto comer, me duele continuar recorriendo este camino que no se hacia donde me lleva y cada día se asemeja más a un tenebroso laberinto de dudas, miedos, mentiras y desconfianzas, un laberinto donde la soledad es mi única compañera.
MENTIRAS
DOLOR
ODIO
SOLEDAD
ODIO ODIO Y MÁS ODIO
FALSEDAD
MASCARAS Y MÁS MASCARAS
Maldita sensación, estúpida realidad. El mundo y sus mascaras, la sociedad y sus mentiras. De nuevo entre tanta gente me siento invisible y capaz de todo y nada.
Ojalá y pronto pueda publicar este post, tal vez nadie lo lea pero me liberará de estos malditos pensamientos sirviéndome como un patético y absurdo modo de consuelo. Tan patético y absurdo como lo es mi vida.
Febrero 25, 2008 at 12:57 am
ese testo lo has escrito tu??? es genial me encanta como escribes, aunque esta lleno de odio y pena y rabia, mezclado todo con un poquito de cansancio y falta de ganas por seguir luchando. pero solo porque consiges escribir cosas con tanto sentimiento merece la pena seguir. un besazo. y ves algien lo a leido aunque no me conozcas. ya segire leyendo el resto que tienes y algún día te pasare algo mio
Febrero 27, 2008 at 7:11 am
en tu linia
Febrero 27, 2008 at 4:55 pm
Hola, leí hace unos días este post.
Te sonará raro (quizá) pero me sentí y siento muy identificado. Todos los que no siguen un canon o una linea social igual a la de todo el mundo tiene el mismo “problema”. Y lo digo entre comillas porque no lo es, sólo que no se esta en el “sitio” adecuado. El “sitio” tiene mucho que ver, las personas también claro. Yo tambien desee ser otra persona hace tiempo, pero de repente me di cuenta de que algunos de los que yo queria ser como ellos, ellos, querian ser como yo. Personas iguales hay a monton, si tu te haces esa pregunta es porque no lo eres, eres como el dicho de la oveja negra pero al contrario. Aqui son todas negras y tu eres la blanca, Solo tienes que irte al Moro un fin de semana para darte cuenta de ello.
Por cierto: Encantado de que hayas puesto una fotografía mía. Me gusta bastante la página esta, me han dado ganas de hacerme una
Un beso Lorena!