Estúpida
Tengo la estúpida manía de acabar cagándola. No es algo que haga a propósito ni tampoco es que me agrade que eso ocurra, pero tarde o temprano siempre acaba ocurriendo. Y es que después de tantos años ya me conozco demasiado aunque ello no implique el acabar de comprenderme (ya que es tan difícil hacerlo) A veces me vuelvo tan insoportable que ni yo misma me soporto, incluso todavía no llego a comprender como hay personas capaces de hacerlo. Cada vez que un nuevo sueño se cumple, mi cabeza se prepara para despertar, unas veces de golpe y otras veces poco a poco, pero es algo que siempre sucede. Y es que tú, mi pequeño gran corazón de hielo comenzabas a derretirte, comenzaba a sentir miedo ante tu repentina actitud (algo poco común en ti), pero sin embargo solo bastó con esperar para que de nuevo una fuerte ventisca de frialdad y soledad te hiciese recuperar tu forma. La espera es lo que me mata, tan dura a veces tan llena de indecisión y miedo, tan llena de oscuridad, esa espera que de nuevo hace surgir en mí la temida sensación de soledad y vacío, esa sensación tan familiar que tanto odio. Y es que como bien dijo Woody Allen me interesa el futuro pues es donde pasare el resto de mis días, sin embargo ese futuro es tan incierto como mis repentinos cambios de humor. Me sorprende y me duele tanto sentirme de nuevo de este modo, me siento tan estúpida tropezando tantas veces con esta diminuta roca que me aplasta y me lleva a caer y caer, me gustaría tanto que me ayudases a levantar y sin embargo me invade la certeza de que tu no estarás ahí para darme tu mano. Pese a todo, estando en el frío y húmedo suelo, ese que tantas y tantas veces me ha acogido, mi estúpida mente infantil seguirá esperándote y poco a poco esa llamita se ira consumiendo hasta que un día un inapreciable viento la apague definitivamente borrando de mi cabeza toda esperanza, borrando de mi cuerpo todo el calor. Tantas voces gritando a coro dentro de mi y yo tan sorda, tantos ojos con miradas capaces de transmitir aquello que yo no quiero ver, desearía decirte tantas cosas y me vuelvo muda a tu lado. Definitivamente la enfermedad de mi locura paranoica va en aumento, necesito una vacuna de sensatez y sentido común que me devuelvan al resto de ellos, Pero si la solución se encuentra ante tus narices ¿Por qué una pequeña gran parte de ti se niega a cogerla?
¿Masoquismo quizás?

Enero 14, 2008 at 6:19 pm
la complejidad de tus pensamientos supera con creces la simplicidad de los que te rodean….